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El valle de Boí, cuna del románico catalán

El valle de Boí conserva, sin duda, las colecciones románicas más importantes de Europa y debido a su riqueza y valor artístico, la UNESCO ha declarado dicho valle, Patrimonio de la Humanidad.

 

Esta zona del límite occidental de Lleida tiene la singularidad de vivir el presente en un contexto marcado por la historia, que ponen de manifiesto los numerosos monumentos, iglesias y ermitas que invaden el paisaje. En casi todos los pueblos del pequeño valle pirenaico de Boí, se conservan hermosas parroquias románicas, todas de finales del siglo XI principios del S. XII. Buena muestra son las que a continuación detallamos:

  • Iglesia de Sant Climent de Taüll: magnífico templo de tres naves separadas por columnas, tres ábsides con arquería y esbelto campanario externo, de torre cuadrada de seis pisos, también con decoración lombarda y ventanas geminadas. Las pinturas murales del año 1123 de la cabecera, conservadas actualmente en el MNAC (Museo Nacional de Arte de Catalunya) y reproducidas in situ, son uno de los mejores ejemplos del género por la fuerza expresiva, pureza de líneas y rica policromía.
  • Iglesia de Santa María de Taüll: Igual de fascinante que la de Sant Climent, la iglesia de Santa María de Taüll mantiene la misma estructura, con un hermoso campanario integrado en el templo; las pinturas murales, también en el MNAC, están presididas por la Virgen con el Niño.
  • Iglesia de Sant Feliu: del XI o XII, está precedida por una pequeña y bonita alameda que conduce hasta un porche con cubierta de doble vertiente que protege el pórtico. El portal se desarrolla bajo un arco abovedado de medio punto con molduras. Aunque ha sufrido numerosas transformaciones a lo largo de los siglos, no deja de tener fuertes atractivos, como sucede con el notorio cerrojo de la puerta, rematado con una singular cabeza de toro. El templo se desarrolla en una sola nave acabada en ábside semicircular. En el lado sur sobresale un brazo en forma de transepto con un ábside secundario sin decoración exterior. En el muro norte hay dos capillas de planta cuadrada y cubierta de vuelta de cañón. La decoración exterior se compone de arquillos ciegos y leseñas. Adosado al muro sudoeste, se alza un campanario de planta cuadrada y cuatro pisos. En las dos plantas superiores, se abren ventanas de arco de medio punto, delimitadas a su vez por una cornisa.
  • Iglesia de la Nativitat de la Mare de Dèu: data del siglo XII, aunque se aprecian las modificaciones posteriores. Entre las últimas reformas destaca la desaparición de los dos ábsides románicos o la capilla lateral realizada a expensas del porche. La puerta principal, cubierta, está en un lateral y se enmarca bajo varias arquivoltas que apoyan en columnas con capiteles labrados y un friso ajedrezado presidido por un crismón. La decoración interior posee caracteres barrocos.
  • Iglesia de Santa Eulàlia: del siglo XII, tiene una estructura muy alargada, de una sola nave, con un ábside semicircular y absidiolo formando crucero. El pórtico aparece con arcadas sobre columnas. Dispone de un magnífico campanario de torre, de seis pisos de tipo lombardo, con ventanas geminadas. De aquí proviene el famoso grupo escultórico del Descendimiento, conservado hoy en parte en el Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC) y en parte en el Museo Episcopal de Vic.
  • Iglesia de Sant Joan de Boí: La construcción del edificio se ajusta a los modelos propios del siglo XI. Está configurada por tres naves, separadas por cuatro arcos semicirculares, que descansan sobre macizas columnas y pilares cuadrados. La cubierta, de doble pendiente, es de madera. Tiene un campanario de planta cuadrada de estilo lombardo; en el interior, podemos contemplar unas reproducciones de las pinturas murales conservadas en el MNAC ( Museo Nacional de Arte de Catalunya), con escenas de la lapidación de San Esteban.
  • Iglesia de Santa María de Cóll: puede considerarse como el monumento más reciente del valle, pues data de principios del siglo XIII, por el estilo del campanario que, al contrario de lo que sucede en el resto de los edificios del valle, no pasa de ser una simple espadaña con tres ojos. La iglesia tiene una sola nave. La bóveda de cañón descansa sobre elevadas columnas. Los arcos ciegos se prolongan a lo largo del muro hasta la fachada. Destaca el portal con arquivoltas con friso ajedrezado. También hay que señalar el bajorelieve con la figura de Cristo. Se trata de una de las más pequeñas iglesias del valle, pero al mismo tiempo, una de las más bellas. Posee pequeñas capillas laterales semejantes a un crucero. La torre es más baja que en las otras iglesias y presenta un interesante y sencillo pórtico con cerradura de hierro forjado.
  • Iglesia de Santa María de Cardet: este templo se desarrolla a través de una sola nave cuya cabecera se soluciona con un ábside semicircular. Éste está decorado con arquillos ciegos y leseñas, mira hacia el valle y luce un pequeño rostro labrado en piedra dentro del segundo arquito ciego de la banda lombarda. La pronunciada pendiente del terreno obligó a diseñar una superposición de dos plantas, dejando a nivel semisubterráneo una pequeña cripta. La capilla, de planta rectangular, está añadida al muro norte, mientras que en el muro sur ocurre lo mismo con la sacristía. El portal es un arco rebajado y goza de un pequeño porche cubierto a doble vertiente. La decoración interior es, fundamentalmente, de tipo barroco.
  • Iglesia de Sant Quirc de Durro: a ella se llega por una pista que parte desde el pueblo y merece la pena acercarse sólo por ser un excelente mirador de cara al valle. La ermita consta de una pequeña nave cubierta con bóveda de cañón, ábside semicircular y una espadaña de dos arcos.

 

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